¡QUE VIVA MÉXICO!
El “tema mexicano” inquietud en Eisenstein
El historiador Aurelio de Los Reyes en su libro El nacimiento de ¡Que viva México!, desentraña los contextos que rodearon el origen de la célebre película inconclusa de Sergei M. Eisenstein.
Aurelio de Los Reyes
Según Eisenstein, el tema mexicano le había conmovido desde su infancia pero es recién en 1921 cuando, colaborando en el montaje de la obra “El mexicano” de Jack London en el Proletkult de Moscú, entra en contacto con este país.
Jack London (1876 - 1916)
También los relatos del poeta y líder intelectual soviético Vladimir Mayakovski, quien entabla amistad con Diego Rivera, cuando estuvo en 1925 en México le invita a Moscú a la celebración por el 10° aniversario de la Revolución rusa. Los tres artistas se conocieron allí en 1927 y Rivera le mostra a Eisenstein fotos de sus murales. También lo impresionan los estudios de Mayakovski sobre los grabados de Guadalupe Posada.
Vladimir Mayakovski
(1893 - 1930)
Conoce los relatos sobre la Revolución mexican de John Reed reunidos en “México insurgente”, además de tratarlo con motivo de la filmación de Octubre, basada en su obra “Diez días que estremecieron al mundo” en la que el periodista estadounidense realiza la crónica testimonial de los acontecimientos de la Revolución Rusa de octubre de 1917.
John Reed
(1887 - 1920)
En 1926 Eisenstein va a Berlín para la musicalización de su película “El acorazado Potemkin”. Allí conoce las revistas Berliner Illustrierte, Kolnische Illustrierte, Arbeiter Illustrierte y Hamburger que alimentan su pasión por México y fijan su atención en varios temas que desarrolla después en su proyecto inconcluso mexicano.
Alfons Goldschmidt economista que llega a México en 1923, corresponsal de la revista Kölnische Arbeiter quien escribe, el 16 de noviembre de 1927, un amplio artículo sobre la festividad del día de muertos en México. Difusor internacional del México precolombino en Europa, en 1927 publica su libro etnográfico sobre México prehispánico “Tras las huellas de los aztecas” con fotografías de Lina Jacoby e ilustrado con dibujos de Diego Rivera.
Alfons Goldschmidt
(1879 - 1940)
En Alemania, como en Moscú, hay un ambiente receptivo hacia el tema mexicano por razones políticas: la neutralidad del país en la Gran Guerra. El general Plutarco Elías Calles en agosto y septiembre de 1924 viaja a Alemania por motivos de salud pero también quiere fortalecer los lazos culturales y comerciales. Debido al asesinato de Carranza: Estados Unidos, Inglaterra, Francia y España han suspendido sus relaciones y a México no le queda otra alternativa que Alemania y Rusia. Hugo Brehme-alemán radicado en México desde 1906, publica su libro de fotografías México pintoresco.
Hugo Brehme
(1882 - 1954)
Ambroise Bierce, cuentista y periodista estadounidense que en 1913 se dirige a México, siguiendo a las tropas del líder revolucionario Pancho Villa. Su cuerpo nunca es hallado y su fin permanece en el misterio, aunque se supone que muere en el sitio de Ojinaga en 1914.
Ambroise Bierce
(1842 - 1914)
En 1929, en Berlín, Eisenstein se encuentra con el escritor Ernest Toller, quien le regala un juguete mexicano, un jinete trenzado de Michoacán, el cual lo acompaña durante su viaje a México. De mayo a junio de 1930, en EEUU, Eisenstein propuso a la Paramount tres proyectos fílmicos: La casa de cristal, una sátira de la vida norteamericana; El
oro de Sutter, sobre un caso en que la minería arruina la agricultura; y Una tragedia americana, una historia compleja en el marco de la lucha de clases. En octubre de 1930, Eisenstein termina su contrato con la Paramount en común acuerdo, sin haber filmado ninguno de los guiones propuestos.
Ernest Toller
Mientras negocia en Nueva York con la Paramount compra tres libros significativos:
Dibujos negros (1927) del caricaturista mexicano Miguel Covarrubias.
Isla mágica (1929) de W. Seabrook, periodista norteamericano, sobre la magia negra haitiana y sus ritos.
Ahí viene Pancho Villa de Louis Stevens.
Miguel Covarrubias
(1904 - 1957)
Williams Seabrook
(1884 - 1945)
Cuando llega a México con Gregori Alexandrov y Eduard Tissé compra entre otros Los de abajo de Mariano Azuela que debía inspirarle el episodio de La soldadera, un libro sobre José Guadalupe Posadas y otros.
Mariano Azuela
(1873 - 1952)
José Guadalupe Posadas
En Estados Unidos ve viejos noticieros cinematográficos hechos por camarógrafos norteamericanos que registran la revolución mexicana y donde trata al documentalista Robert Flaherty, quien le habla sobre México con entusiasmo. En San Francisco se encuentra con Diego Rivera, que le sugiere filmar una película en territorio mexicano.
Robert Flaherty
(1884 - 1951)
Diego Rivera
(1886 - 1957)
En Hollywood busca a su amigo Charles Chaplin quien le aconseja contactar a Upton Sinclair, escritor socialista, con quien llega al acuerdo de filmar lo que en principio sería un documental de viaje sin carácter político. La esposa de éste, Mary Craig, otorga fondos para formar la productora que lo financia la Mexican Film Trust.
Charles Chaplin
(1889 - 1977)
Upton Sinclair
(1878 - 1968)
Mary Craig
(1883 - 1961)
El 1 de diciembre, con un pie en el tren que lo lleva a México, compra algunas revistas y el libro, “Ídolos detrás de los altares” de Anita Brenner, ilustrado con fotos de Tina Modotti y de Eduard Weston, que sera una guía fundamental para su proyecto. Aunque conoció a Tina Modotti en Moscú en 1933 y antes conoce su obra en las revistas alemanas. Eisenstein prefire la fotografía del norteamericano Eduard Weston, que vive unos años en México en la década del 20 con las vanguardias culturales y que, frente al pictoralismo, logra fotografías conceptuales.
Anita Brenner
(1905 - 1974)
Tina Modotti
(1896 - 1942)
Eduard Weston
(1886 - 1958)
Eisenstein arriba a México acompañado de Grigory Alexandrov -su asistente- y de Eduard Tissé -su camarógrafo- el 7 de diciembre de 1930, y todavía, sin idea clara de la película, comienza a tomar imágenes. Más de seis meses después de haber ingresado al país, no da señales de tener un proyecto definido. Los inversionistas se impacientan porque esperan una filmación mucho más breve al estilo de Flaherty y el gobierno mexicano también quiere saber de qué trata exactamente la película. Receloso de que este extranjero pudiera dar, como los norteamericanos, una imagen denigrante del país o introdujese propaganda comunista, nombra censor a Best Maugard. Para satisfacer a ambas partes, y también para poner finalmente sus ideas sobre el papel, en julio de 1931 Eisenstein escribe un guión largo para la cinta a la que llama ¡Que viva México!, del que entrega una copia y una sinopsis tanto a los inversionistas como al gobierno.
Kimbrough, hermano de Mary Craig y productor ejecutivo de la Mexican Film Trust comunica a Sinclair que según Eisenstein la película pretende ser “una sinfonía” de México ya que tiene la idea de usar una orquesta para estructurar el filme con “instrumentos nativos”.
Sin desechar la idea de la sinfonía, “Eisenstein propone la película como un sarape mexicano. Igualmente como éste de coloridas franjas listadas y de violentos contrastes son las culturas de México, que marchan juntas y al mismo tiempo, media un abismo de siglos entre ellas”. También, como los murales de Rivera en el Palacio Nacional va a representar dialécticamente la evolución de su historia. La película no incluye tomas en sets ni actores profesionales pero sí escenas documentales de tipo etnográfico como danzas en honor a la virgen de Guadalupe, el procedimiento de elaboración del pulque o la venta de productos en un mercado indígena que están integradas en la concepción más amplia de una película de ficción. Elige para el título de su trabajo “Que viva México” del libro de viajes “Viva México”(1908) de Charles Macomb Flandrau.
Estructura de Que viva México
Eisenstein decide dividir su película en seis partes de distinto material: un prólogo, al que titula “Calavera”, cuatro novelas y un epílogo, que muestra al México contemporáneo. Y sin embargo, unidas entre sí por la unidad de la trama con una construcción rítmica y musical que manifiesta el espíritu y el carácter mexicanos. Las novelas llamadas: Sandunga, Maguey, Fiesta y Soldadera se unen con el lev motiv de la muerte.
Eisenstein espera que la versión íntegra y definitiva de su obra de arte se dé en la sala de montaje. Originalmente se compromete a terminarla en el transcurso de tres meses, plazo que se alarga a seis, a doce y hasta quince meses. A fines de 1931, los inversionistas dejan de enviar dinero. Eisenstein no puede negociar con sus patrocinadores, el episodio “Soldadera” no se filma y las otras partes enviadas a Los Ángeles para su revelado y almacenamiento nunca le son devueltas; por lo tanto, la película no la edita él. A principios de 1932. Eisenstein regresa a la Unión Soviética y muere en 1948 sin ver terminado el filme.
Distintos montajes para “Que Viva México”
Ninguno con la autorización de su autor.
Al menos una docena de películas han extraído el metraje de Eisenstein. Los inversionistas deciden recuperar su capital y venden al productor Sol Lesser el metraje con el que realiza 3 películas que desvirtúan los propósitos de Eisenstein, como Tormenta sobre México (Sol Lesser, 1933) largometraje, que sólo rescata Maguey y Día de Muertos (Don Hayes, corto 1933). Eisenstein en México (Sol Lesser, corto.1934).
La británica Marie Seton escribe una biografía sobre Eisenstein y un montaje de 55 minutos con material de Que Viva México “Tiempo bajo el sol”.
Sol Lesser
(1890 - 1980)
Marie Seton
(1919 - 1985)
En 1942 William F Kruze edita “Sinfonía mexicana“.
Después de que Upton Sinclair dona todo el negativo de nitrato restante al Departamento de Cine del Museo de Arte Moderno a mediados de la década de 1950, el ex alumno de Eisenstein Jay Leyda en Películas mexicanas de Eisenstein: episodios para estudio (1958) compila en serie todo el material según filmado por Eduard Tisse.
Jay Leyda
(1910 - 1988)
Eisenstein Mexican
Project (1958)
Una década después de que el metraje es enviado a la URSS por el Museo de Arte Moderno a cambio de varias películas soviéticas, Grigori Alexandrov su amigo, actor y codirector de algunas de sus películas, pudo realizar el montaje con el título de Que Viva México en 1979 y es la versión más conocida.
Grigori Alexandrov
(1903 - 1983)
Que Viva México
(1979)
En 1998 el cineasta ruso Oleg Kovalov realiza un montaje diferente premiado en el festival de Berlín Kovalov abandona la narración en off, rompe la estructura episódica y mezcla escenas arbitrariamente: cortes rápidos con tomas completas sin editar. Enfatiza la subjetividad de los personajes creando secuencias a partir de múltiples tomas de la misma escena. Se destaca una intertextualidad de la forma y no del contenido, del dispositivo más que de la imagen.
Oleg Kovalov
(1950)
Mexican Fantasy
(1998)
Su influencia en el cine mexicano
De la Vega Alfaro, Eduardo en Apuntes sobre la historia del cine mexicano (1895-1952) expresa: “Nadie escapó a la influencia de Eisenstein… la presencia del ruso es uno de los acontecimientos que marcaron, para bien y para mal, el desarrollo del cine nacional. Eisenstein abre la posibilidad de un desarrollo estilístico nunca antes imaginado. Para unos, el legado de Eisenstein resulta nefasto en tanto que dio origen a un hieratismo y un folclorismo perfectamente “anti cinematográficos” y de marcado aliento turístico; para otros, Eisenstein resulta el auténtico “padre” del arte cinematográfico mexicano, el artista sin el cual la estética fílmica mexicana nunca hubiera alcanzado grandes dimensiones”.
Eisenstein descubre la belleza en los hieráticos rostros, en la sensualidad de los cuerpos, en las exóticas plantas, en los cielos y nubes de México, así también como la forma de estructurar pictórica y poéticamente las imágenes, que dieron pie al nacimiento de una estética nacionalista con la que es identificado el mejor cine mexicano de los años subsiguientes. Para algunos, lo que marca su influencia, más que el aspecto de las luchas sociales está en las figuras elegidas, en la estética compositiva de sus cuadros.